Gasolineros urgen medidas inmediatas ante el impacto internacional en combustibles 24 marzo 2026 El comportamiento de los precios de los combustibles en Honduras responde a factores internacionales, propios de un país 100% importador. La Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo (Ahdippe), consideró que el contexto geopolítico obliga a adoptar medidas inmediatas, coordinadas y sostenibles, orientadas a reducir el impacto económico y mejorar la eficiencia en el consumo energético. De acuerdo con esta asociación representante del sector gasolinero nacional independiente, el mercado internacional de hidrocarburos atraviesa un periodo de alta volatilidad debido a tensiones geopolíticas en regiones clave productoras de petróleo. Se suman riesgos en rutas estratégicas de transporte marítimo de combustibles, ajustes en la producción por parte de países exportadores y la dinámicas especulativas en los mercados internacionales. Estos factores generan incrementos en los precios internacionales que inciden directamente en economías importadoras como Honduras. Con relación a los aumentos en el mercado interno, la Ahdippe enfatizó que Honduras es un país 100 por ciento importador de combustibles. Los precios están directamente vinculados a los mercados Internacionales, en ese sentido, el comportamiento de los precios responde a una dinámica internacional y no a decisiones locales aisladas, sino a una estructura basada en referencias internacionales. Adicionalmente, se observa un cambio en el patrón de consumo, donde los usuarios concentran su compra en determinados días, especialmente fines de semana. Entre las medidas urgentes recomendadas al gobierno y empresa privada), Ahdippe propone una estrategia conjunta, orientada a reducir el consumo y mejorar la eficiencia, entre estas, implementar una campaña masiva de ahorro de combustibles y energía. También, establecer horarios escalonados de trabajo, promover el teletrabajo para personal no esencial, impulsar el ordenamiento vial en las principales ciudades, además de establecer metas porcentuales de reducción de consumo en instituciones públicas y empresas. Asimismo, implementar sistemas de monitoreo de eficiencia energética, fomentar el transporte colectivo empresarial o institucional, optimizar rutas logísticas y horarios de operación. Adicionalmente plantean revisar y fortalecer la reserva estratégica de combustibles, incrementándola del nivel actual aproximado de 8 días hacia al menos 15 días, considerando que el abastecimiento energético es un tema de seguridad nacional. Con relación a los subsidios a los combustibles, estos se deben mantener de forma técnica, estableciendo techos y pisos claros, y orientándolos de manera focalizada hacia los sectores más vulnerables, para evitar distorsiones y garantizar sostenibilidad fiscal. Medidas para los consumidores. Ahdippe recomienda acciones prácticas para la ciudadanía: -Utilizar gasolina de 91 octanos (RON) en vehículos que lo permitan (según manual del fabricante), lo que puede representar un ahorro superior a L12.00 por galón. -Aplicar autorregulación en el consumo. -Mantener el vehículo en óptimas condiciones mecánicas, mejorando su rendimiento. -Planificar rutas y reducir viajes innecesarios, optimizando el consumo. -Adoptar hábitos de conducción eficiente y utilizar aplicaciones de navegación para evitar tráfico. Medidas de mediano y largo plazo. Para enfrentar estructuralmente esta problemática, Ahdippe plantea: -Modernización del transporte público. -Desarrollo de zonas de parqueo ordenadas. -Fortalecimiento de la supervisión de tránsito. -Implementación de cámaras inteligentes para sancionar infracciones. -Evaluación de esquemas como “Pico y Placa”, asegurando previamente el registro total del parque vehicular. -Revisión de la política de importación de vehículos, promoviendo unidades más eficientes en consumo de combustible y con menor impacto ambiental, y desincentivando la importación de vehículos altamente consumidores y contaminantes.
Economía Ahdippe urge medidas de ahorro y nueva Ley de Hidrocarburos ante volatilidad internacional Por: Lilian Bonilla23 de marzo de 2026 Tegucigalpa – La Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo (Ahdippe) emitió este lunes un llamado a la acción ante la presión alcista en los precios de los combustibles, derivada de la inestabilidad geopolítica y riesgos en el transporte marítimo mundial. Al ser Honduras un país 100 % importador, la asociación enfatizó que el costo local depende estrictamente de factores externos, por lo que propone una estrategia nacional basada en la eficiencia energética y reformas legales inmediatas. Plan de Choque: Ahorro y Logística Para mitigar el impacto económico, la Ahdippe recomienda al Gobierno y al sector privado adoptar medidas de ejecución rápida entre las que expone: Flexibilidad Laboral: Implementación de teletrabajo para personal no esencial y horarios escalonados. Movilidad Inteligente: Fomentar el transporte colectivo empresarial y optimizar rutas logísticas. Seguridad Nacional: Aumentar la reserva estratégica de combustibles de los 8 días actuales a un mínimo de 15. Subsidios Focalizados: Mantener el apoyo estatal con techos y pisos técnicos, orientándolos exclusivamente a los sectores más vulnerables. Reformas Estructurales y Legislativas Por otra parte, la asociación subrayó que la solución a largo plazo requiere de un marco jurídico sólido y modernización de infraestructura, para lo cual urge la aprobación de la Ley de Hidrocarburos, para garantizar transparencia y competitividad en el mercado. Además, un control vehicular, es decir la evaluación de esquemas como el «Pico y Placa» y una revisión a la política de importación de vehículos para desincentivar unidades de alto consumo. También se propone el uso de tecnología como por ejemplo se plantea el uso de cámaras inteligentes para sancionar infracciones y mejorar el flujo vial. Recomendaciones directas al consumidor Asimismo, se detalla que la responsabilidad de ahorro debe ser compartida por lo que la Ahdippe recordó a la población que existen medidas individuales que pueden generar un alivio inmediato al bolsillo, entre estas el uso de gasolina de 91 octanos (Regular) en vehículos que lo permitan según su manual, puede representar un ahorro superior a 12.00 lempiras por galón. Finalmente recomiendan el mantenimiento óptimo de los motores, la planificación de rutas mediante aplicaciones de navegación y la adopción de hábitos de conducción eficiente. LB
La directora de la Asociación Hondureña de Distribuidores del Petróleo (Ahdippe), Saraí Silva, manifiesta que el país enfrenta una “crisis de precios y que no debería haber problemas de abastecimiento”. “Estamos pidiendo como sector gasolinero independiente que haya una supervisión de las terminales hasta las gasolineras, para evitar que se den abusos en la cadena de combustibles, alimentos y transporte”, detalló. “El mercado internacional ahorita tiene una crisis de precios, no de suministros; hay un aumento de un 40% más dentro del comportamiento del consumidor, porque el que compraba un medio tanque ahora lo está llenando”, expresó Silva. #Honduras #AméricaNoticias
El precio de los combustibles: lo que está detrás de la bomba Opinión VIP 19 mar.. 2026 Cada semana miles de hondureños enfrentamos la misma inquietud: ¿Cuánto más subirá el combustible?, ¿Cuándo bajará de precio? Lo que parece una decisión local, en realidad sigue estando marcado por factores internacionales que pocas veces explicamos con claridad. El precio que pagamos en la bomba no depende de la estación de servicio y, para ser transparentes, tampoco responde completamente a decisiones internas. Está determinado en gran parte por variables externas: el comportamiento del crudo en el mercado internacional, especialmente nuestra referencia WTI en el Golfo de Estados Unidos, los costos de refinación, el transporte, los inventarios globales, así como factores económicos, geopolíticos y climáticos que hoy continúan generando alta volatilidad. En los últimos meses, el mercado energético ha mostrado nuevamente su sensibilidad a tensiones internacionales, como los conflictos en Oriente Medio, ajustes en la producción de petróleo y cambios en la demanda global. A esto se suman factores climáticos que impactan la logística y los inventarios, generando movimientos que terminan reflejándose en los precios locales. En Honduras, se mantiene un esquema de subsidios que busca aliviar el impacto en el bolsillo de la población. Es importante entender que estos subsidios no eliminan el costo, sino que lo trasladan parcialmente al Estado. Es un alivio temporal, pero también representa una presión sobre las finanzas públicas. Alrededor del tema de los combustibles aún existen muchos mitos. Cuando los precios suben, es común buscar responsables inmediatos, cuando en realidad estamos frente a un mercado altamente volátil, complejo e impredecible. La prioridad debe ser garantizar abastecimiento, calidad y servicio. Pero los precios no están en nuestras manos. Lo que sí está en nuestras manos como país es tomar decisiones de fondo. Honduras no puede seguir reaccionando únicamente a los cambios del mercado internacional. No podemos depender solo de lo que ocurra en otras regiones o de fenómenos climáticos en el Golfo. Hoy más que nunca se vuelve urgente avanzar en temas estructurales: ordenar un mercado interno que aún presenta distorsiones, definir reglas claras y retomar con seriedad la discusión de una Ley de Hidrocarburos. No como promesa, sino como una necesidad para darle estabilidad al mercado y certeza al consumidor. También hay responsabilidades compartidas. Mientras el Estado y el sector privado deben impulsar soluciones estructurales, como consumidores podemos adoptar medidas de ahorro y uso eficiente. La energía no solo se administra desde arriba, también se gestiona desde cada hogar. El consumidor hondureño merece más que incertidumbre cada semana. Merece información clara, educación sobre cómo funciona el sistema y, sobre todo, una visión de país que garantice estabilidad energética a largo plazo. El combustible sigue siendo la sangre de nuestra economía, pero también es parte de nuestra vida diaria. Entenderlo es el primer paso. Porque al final, el precio que vemos en la bomba no es solo un número: es el reflejo de las decisiones o la falta de ellas, que seguimos tomando como país.